LA DEPRESION EN ADOLESCENTES
La depresión es uno de los trastornos psicológicos más habituales en
estudiantes universitarios, como consecuencia de la pandemia, numerosos
estudios referidos a la salud mental han evidenciado que el total de
estudiantes el 45,9% se localizó en la condición de depresión leve, en el cual
se evidencia que el 30,1% son mujeres y el 15.9% varones.
Se da el concepto de la depresión siendo un conjunto de manifestaciones
clínicas que se utiliza para designar una serie de alteraciones cognoscitivos –
conductuales episódicas o periódicas, unipolares o bipolares, leves, moderadas
o severas. Durante estas, el individuo ya no tiene acceso a reforzamientos
sociales o bien, estos dejan de ser congruentes a sus respuestas o pierden su
efectividad. Estas alteraciones van acompañadas por pensamientos automáticos
depresivos, trastornos corporales y por la sensación de falta de energía y de pérdida
de control sobre las situaciones. Además, como resultado final, se observa la
disociación de las funciones cerebrales y la ausencia de comportamientos
orientados al logro de objetivos.
Antecedentes de la depresión
- Nivel Internacional
Ricardo Ramírez, Álvarez, Valencia Prieto, & Tirado Otálvaro (2012); en
Colombia, en su estudio titulado “Prevalencia de sintomatología depresiva y
ansiosa en estudiantes de 14 a 18 años de un Colegio privado de Medellín”, tuvo
como fin establecer la prevalencia de los indicios depresivos, ansiosos y
componentes de peligro parientes, medioambientales he individuales, en una
población de jóvenes entre 14 y 18 años.
- Nivel Nacional
Galindo, Guerrero y Moreno (2009) investigaron la PREVALENCIA DE ANSIEDAD Y
DEPRESION EN UNA POBLACIÓN UNIVERSITARIA, en cuanto a los factores académicos y
socio familiares, encontrando elevada frecuencia de ansiedad y depresión,
mediante la Escala de Ansiedad y Depresión de Goldberg (EADG). Donde el 47,1%
de los estudiantes sufrían trastornos de ansiedad y el 55,6% depresión. En el
análisis multivariante, arroja que el género femenino presenta mayor riesgo de
ansiedad y de depresión reflejado en los estudiantes mayormente de ciencias
jurídicas y empresas que se desplazan de forma duradera en el camino diario y
tienen otras obligaciones extraacadémicas.
- Nivel local
Chambilla Charca (2018), en su estudio sobre la Relación de los vínculos
parentales con depresión y niveles de ansiedad en los diferentes estudiantes de
la academia preuniversitaria Mendel, Arequipa 2018; busca establecer la
relación entre los vínculos parentales con Depresión y niveles de Ansiedad en
los adolescentes de la academia preuniversitaria Mendel 2018. Esto llevándolo a
cabo con una muestra representativa de 200 estudiantes que cumplieron con los
criterios de selección. Se asocian variables con prueba de independencia y
coeficiente de correlación de Spearman; se llegó a concluir que los vínculos
parentales óptimos llegan a producir menores niveles de ansiedad y depresión en
estudiantes de la academia preuniversitaria Mendel.
SEÑALES DE DEPRESIÓN
Detectar
la depresión en jóvenes universitarios que están lejos de casa puede ser
difícil. Algunos síntomas , como
la tristeza y el llanto, son sencillos, pero otros, como la dificultad para
concentrarse y la irritabilidad, lo son menos. Las personas con depresión
también tienden a aislarse y disfrutar menos de las cosas que solían disfrutar,
por lo que si usted escucha que su hijo pasa demasiado tiempo solo en su
dormitorio o abandona las cosas que solían hacerlo feliz, podría estar
deprimido.
Tipos de depresión
Las depresiones
pueden clasificarse de una manera sencilla en 3 tipos.
La depresión
mayor tiene un origen más biológico o endógeno, con un mayor componente
genético y menor influencia de factores externos. Puede aparecer de manera
recurrente y, en algunos casos, guarda una cierta relación con la estación del
año.
En contraposición,
existe la depresión reactiva, causada por una mala adaptación a
circunstancias ambientales estresantes.
La distimia,
antiguamente conocida como neurosis depresiva, que se caracteriza por un cuadro
depresivo de intensidad menor a los anteriores, de evolución crónica, sin periodos asintomáticos y con sentimientos de incapacidad y
somatizaciones. Este último tipo de depresión parece guardar una relación más
estrecha con la forma de ser y con el estrés prolongado.
Por último, existe un
tipo de depresión denominada enmascarada, que en vez de manifestarse con los
síntomas ya referidos, aparece como molestias orgánicas -somatizaciones- o
cambios en la conducta.
¿Cuáles son las causas de la depresión?
Salvo algunos casos
de depresión asociada a enfermedades orgánicas enfermedad de Parkinson,
tuberculosis, la depresión se produce generalmente por la interacción de
unos determinados factores biológicos cambios hormonales, alteraciones en los
neurotransmisores cerebrales como la serotonina, la noradrenalina y la
dopamina, componentes genéticos, con factores psicosociales circunstancias estresantes en la vida afectiva, laboral o de relación y de
personalidad especialmente, sus mecanismos de defensa psicológicos.
¿Cómo se diagnostica la depresión?
Encontrarse en un
momento determinado más triste o con el estado de ánimo más bajo no es
suficiente para un diagnóstico de depresión.
Para eso, es preciso que la intensidad de los síntomas, su duración al menos, 2 semanas y la incapacidad que generan, sean de una entidad suficiente como para afectar el normal o adecuado funcionamiento de la persona.
TERAPIA
- Entrevista
diagnóstica.
- Descarte de
enfermedad orgánica mediante: pruebas diagnósticas y valoración por otros
especialistas.
- Pruebas de
psicodiagnóstico.
CONCLUSION
La depresión
es un trastorno que se presenta en niños, adolescentes y adultos, hombres y
mujeres, y se considera que será en un futuro el estado de ánimo de los seres
humanos.
Es
por ello que es importante tener claridad de que si se presentan cinco de los
siguientes síntomas, es recomendable acudir a un profesional para la valoración
psicológica correspondiente quien a su vez y dependiendo de la severidad del
caso hará equipo multidisciplinario con personal médico.
Los
síntomas primordiales son: Pesar, tristeza o ánimo deprimido la mayor parte del
día a veces irritabilidad en niños o adolescentes, disminución importante del
interés en la mayoría de las actividades diarias, aumento o disminución
importante del apetito, insomnio o sueño excesivo, cansancio inexplicable o
pérdida de energía, sentimientos de inutilidad o culpabilidad, indecisión o
capacidad disminuida para pensar o concentrarse, pensamientos recurrentes de
muerte, abandono o suicidio.
Es
muy importante la difusión de esta información en el ámbito escolar pues es ahí
donde se puede hacer labor preventiva y realizar la canalización
correspondiente a profesionales.
ANEXOS


